Novedades

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Explicación de nuestro sistema endocannabinoide

Al igual que en el caso del sistema opiáceo que reacciona a los opiáceos (morfina, codeína), los seres humanos tienen un sistema receptor distinto para los cannabinoides. El sistema endocannabinoide(SEC) contiene receptores de cannabinoides (CB) e influye en la actividad de muchos otros sistemas del cuerpo. Los fitocannabinoides de la planta de cannabis funcionan de manera similar a nuestros endocannabinoides producidos naturalmente.

Receptores cannabinoides

El cerebro humano y otros órganos contienen receptores cannabinoides (CB) naturales y las sustancias químicas vinculadas a ellos. Esto se conoce como el sistema endocannabinoide humano (SEC). El papel del SEC es mantener la capacidad de nuestro cuerpo para funcionar normalmente influyendo en el funcionamiento de otros sistemas. Desempeña un papel esencial en nuestro sistema nervioso, y regula múltiples procesos fisiológicos. Esto incluye el ajuste de nuestra respuesta al dolor, apetito, digestión, sueño, humor, inflamación y memoria.

El SEC también influye en los umbrales de las convulsiones (por ejemplo, en la epilepsia), la coordinación y otros procesos como el sistema inmunológico, la función cardíaca, la integración sensorial (tacto, equilibrio, sentido del espacio), la fertilidad, la fisiología ósea, el sistema central de respuesta al estrés (el SCRE), el desarrollo neural y la presión ocular.

Cannabinoid receptors

Endocannabinoids

Los humanos producen sus propios cannabinoides, los endocannabinoides. Estos endocannabinoides actúan o estimulan los receptores de los cannabinoides. Estos compuestos actúan de manera similar a los fitocannabinoides que también se vinculan a los receptores. Los cannabinoides de las plantas se llaman fitocannabinoides. Son los únicos constituyentes de la planta de cannabis. El tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) son los principales constituyentes. Hay otros cannabinoides, pero actualmente se conoce mucho menos sobre ellos. Los humanos producen sus propios cannabinoides, los endocannabinoides. Estos endocannabinoides actúan o estimulan los receptores de los cannabinoides. Estos compuestos actúan de manera similar a los fitocannabinoides que también se vinculan a los receptores. Los cannabinoides de las plantas se llaman fitocannabinoides. Son los únicos constituyentes de la planta de cannabis. El tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) son los principales constituyentes. Hay otros cannabinoides, pero actualmente se conoce mucho menos sobre ellos.

Por ejemplo, el receptor CB1 se encuentra en varias regiones del cerebro que controlan diferentes funciones físicas y del comportamiento. Como resultado, los cannabinoides influyen en la capacidad de respuesta sensorial y motora (movimiento), la frecuencia cardíaca, las reacciones emocionales, el apetito y las náuseas/vómitos, la sensibilidad al dolor, el aprendizaje y la memoria, así como en la adopción de decisiones de alto nivel. A medida que se desarrolle nuestro conocimiento del SEC humano, también lo hará nuestra comprensión de cómo funcionan los fitocannabinoides, el THC, el CBD y otros cannabinoides. Este entendimiento resultará en mejores medicinas.

Endocannabinoidsystem (EDS)

GPCRs

Cannabinoid receptors are G-protein-coupled receptors (GPCRs). GPCRs are found on the surface of our cells. These receptors are said to ‘act like an inbox for messages, talking with cells and therefore our body’. GPCRs have a great number of functions in the human body. As a result, many medicines, including medicinal cannabis, work on GPCRs. Humans produce endocannabinoids which interact with the GPCRs CB1 and CB2. We know the most about the endocannabinoids anandamide (AEA) and 2-arachidonoylglycerol (2-AG).

Prevención del “efecto de euforia”

Cuando se usan dosis mayores de cannabis medicinal, el usuario puede experimentar un “efecto de euforia”, es decir, una intoxicación leve, que se puede describir como una euforia leve o una experiencia de realidad distorsionada (que puede culminar en una leve ansiedad). El componente principal del cannabis, el cannabinoide THC, es responsable de estos efectos psicoactivos.

La posibilidad de experimentar estos efectos es mayor cuando el cannabis medicinal se consume por vía oral porque el sistema digestivo libera metabolitos de THC, productos químicos aún más psicoactivos que el THC. Esta es una de las razones por las que el consumo por vía oral hace que se presenten problemas con sobredosis.

Al consumir cannabis en forma de té (un líquido, que es más fácil de digerir) esos efectos secundarios se producen con menos frecuencia. Se aconseja a los pacientes susceptibles a la psicosis utilizar la variedad de cannabis Bediol, ya que se ha demostrado que el CBD es capaz de suprimir los efectos psicoactivos del THC.

Efecto de euforia

La mayoría de las veces, la sensación de tener un “efecto de euforia” se experimenta como una leve euforia: la sensación de ser feliz y de tener energía. A medida que pasa el tiempo, esto cambia y se convierte sentimientos de estar contento y relajado. Algunos individuos pueden experimentar un leve deterioro de la memoria a corto plazo, un aumento de la frecuencia cardíaca, risa incontrolada y cambios en la conciencia de su entorno (colores, sonidos). Con dosis elevadas pueden producirse alucinaciones visuales y auditivas leves. En un entorno recreativo, estos síntomas son en su mayoría leves y apreciados. Para los usuarios inexpertos o después del consumo de dosis altas estos síntomas pueden resultar en sentimientos agudos de ansiedad. En estos casos, la mayoría de las veces, es suficiente con sentarse o recostarse en un lugar tranquilo y cómodo, preferiblemente con alguien conocido con quien poder hablar. Si se produce una experiencia de un “efecto de euforia” no deseado, esto se puede prevenir generalmente consumiendo dosis más bajas o administrando la dosis lentamente durante un período más largo.

Los estudios internacionales lo demuestran: no hay diferencia entre el cannabis ‘Sativa’ y el ‘Indica’

El sector del cannabis debe ser más crítico con su propia información. De acuerdo con las investigaciones de las universidades Dalhousie de Canadá y Wageningen University & Research, las indicaciones de Indica y Sativa en el cannabis suelen ser erróneas y confusas. Los pacientes y los consumidores deberían disponer de un enfoque más científico. Los investigadores analizaron cientos de muestras de cannabis. El estudio demuestra que la composición genética y química del cannabis analizado a menudo no se corresponde con la etiqueta habitual de cannabis Indica o Sativa.

Sophie Watts Algemeen

Sophie Watts en la Serie Bedrocan

La investigadora Sophie Watts del equipo de investigación de la Universidad de Dalhousie aparece en la Serie Bedrocan. Durante este seminario web, cuenta más sobre la investigación y sus resultados.

Las etiquetas de cannabis suelen ser erróneas y confusas

Los resultados se han publicado recientemente en la destacada revista internacional Nature Plants. Robin van Velzen, experto en plantas de la Universidad Wageningen University, además de asociado a Bedrocan, participó en la investigación.

Los términos Indica y Sativa suelen utilizarse para clasificar el cannabis. La creencia general es que estas dos variedades están relacionadas con determinados efectos psicoactivos. El efecto de la variedad Sativa suele describirse como psicoestimulante, mientras que el de la variedad Indica se considera relajante y calmante. Además, a menudo se sugiere que las etiquetas informan sobre el patrimonio genético.

Indica or Sativa - how the industry classifies

Sin embargo, el estudio demuestra que las plantas con la etiqueta Sativa no son más parecidas genéticamente que las plantas con la etiqueta Indica. Además, químicamente estas dos etiquetas coinciden en gran medida.

“En todo el mundo, los cultivadores etiquetan sus variedades de cannabis de forma bastante subjetiva con los términos ‘Indica’ y ‘Sativa’. No es un procedimiento científico. Por desgracia, los comercios y los consumidores no pueden fiarse de las etiquetas de los envases,” afirma el doctor Sean Myles, profesor titular de la Facultad de Agricultura de la Universidad Dalhousie y autor principal del estudio.

“La opinión científica mayoritaria es que el uso actual de las etiquetas Indica y Sativa es confuso: estas etiquetas no proporcionan información fiable sobre la composición genética o química de la planta”, continúa Myles.

Terpenos

La investigación demuestra que es genéticamente imposible comprobar si una planta de cannabis es Indica o Sativa. Los genes no se diferencian. “Lo que ante todo revela nuestro estudio es que no solo hay que fijarse en esa información, sino también en las características de los terpenos”, afirma Van Velzen. “Por ejemplo, el cannabis etiquetado como Sativa suele contener mayores concentraciones de monoterpenos, con aromas parecidos al té y afrutados, mientras que las muestras de Indica normalmente contienen más terpenos con olor a tierra, como el mirceno, el guaiol, el gammaelemeno y el gammaeudesmol.”

Pero la distinción que encontraron los investigadores no es convincente: “En realidad son los terpenos los que marcan la diferencia. Las características químicas generales, como la genética, no presentan una diferencia clara de un etiqueta a otra. Además, solo encontramos un pequeño número de regiones en el genoma del cannabis que puedan aportar el aroma a tierra vinculado a la etiqueta Indica”, afirma Van Velzen.

También es sorprendente que las muestras de cannabis que se venden con el mismo nombre, como “Lemon Haze” u “OG Kush”, podrían diferenciarse genéticamente entre sí igual que las muestras con nombres distintos.

Según Van Velzen: “A diferencia de otras importantes especies de plantas, el etiquetado del cannabis es muy poco fiable. Esto es especialmente perjudicial para los pacientes que utilizan el cannabis como producto médico”.

Bedica

Bedrocan informa de las características de los terpenos de cada producto en su página web y hace la distinción entre Indica y Sativa de cada producto porque muchos pacientes necesitan dicha información. El producto Bedica se comercializa como variante Indica. Según Van Velzen: “Los terpenos habituales, como el mirceno o el gammaeudesmol, también están en Bedica. En ese sentido, nuestro etiquetado está en línea con nuestros descubrimientos.”

En opinión de los investigadores, el sector debería ser más transparente con las composiciones químicas. “Especificar la composición real de terpenos, en lugar de un nombre poco definido como Indica o Sativa. Afortunadamente, ya hay bastantes empresas que lo hacen, pero faltan unos criterios estandarizados y una convención para los nombres. La información fiable es fundamental, y mucho más en la práctica médica”, concluye Van Velzen.

1,9 millones de euros para investigación sobre dolor neuropático

El gobierno holandés está apoyando la investigación sobre el uso del cannabis medicinal en el tratamiento del dolor neuropático con 1.9 millones de euros. La ayuda económica se ha concedido a un proyecto conjunto entre el centro para la investigación sobre medicamentos humanos (CHDR), un instituto independiente especializado en la investigación clínica sobre medicamentos, y el centro médico de la Universidad de Leiden (LUMC). El neurólogo Geert Jan Groeneveld (director médico del CHDR y profesor de neurofarmacología clínica en LUMC) y Albert Dahan (profesor de anestesiología en LUMC) dirigirán la investigación.

El objetivo de la investigación es lograr una recomendación específica de dosificación óptima de delta-9-tetrahidrocanabinol (THC) – canabidiol (CBD) para tratar el dolor neuropático en un subgrupo determinado de pacientes. Además, ayuda a probar la eficacia del cannabis medicinal. Se utilizarán materias primas de Bedrocan para la producción del material de investigación.

Geert Jan Groeneveld
Management

Innovador

La investigación no examina toda la planta, sino únicamente el efecto farmacológico del THC y el CBD. Groeneveld afirma: “Queremos enfocar esta investigación como lo haría un desarrollador de fármacos. Como farmacólogo clínico, extraes los componentes farmacológicos demostrados de una planta e investigas con ellos. Este aspecto de la investigación también es innovador”.

Los investigadores medirán con mucha precisión la farmacodinámica y la farmacocinética del THC y el CBD, los efectos de ambas sustancias en el dolor y la función cerebral y cómo se comportan las sustancias en el cuerpo humano.

“Vamos a aislar el THC y el CBD del cannabis de Bedrocan y a administrarlos en forma de comprimido con distintas proporciones. Después exploraremos la influencia del CBD en los efectos del THD e investigaremos qué combinación de THC y CBD es mejor para el tratamiento del dolor neuropático”, afirma Groeneveld.  La empresa neerlandesa Echo Pharmaceuticals de Leiden fabricará los comprimidos para la investigación.

Sujetos sanos

El estudio consta de dos partes. En la primera parte se administrarán comprimidos con distintas proporciones de THC y CBD a sujetos sanos. La primera parte de la investigación mostrará si las reacciones adversas del THC, como la euforia o la ansiedad, pueden reducirse administrando CBD simultáneamente. De acuerdo con Groeneveld, la literatura científica hasta ahora ha arrojado resultados contradictorios sobre esto: “Para ser sincero, no espero mucho de la acción aislada del CBD como tratamiento para el dolor neuropático. Desde un punto de vista farmacológico, es probable que el THC influya en el dolor, pero no es el caso del CBD. El CBD puede tener efecto en la inflamación, pero no hay ningún motivo para utilizar el CBD como tratamiento para el dolor por inflamación. Ya tenemos el ibuprofeno para eso. Su uso solo tendrá interés si las reacciones adversas del THC, como la sensación de ansiedad, pueden aliviarse administrando al mismo tiempo CBD. ”

Búsqueda de la proporción ideal de THC y CBD

El THC (9-tetrahidrocanabinol) y el CBD (canabidiol) son los dos ingredientes activos más estudiados de la planta de cannabis. El THC es conocido por su acción analgésica, pero también provoca efectos secundarios psicoactivos. El CBD puede tener un efecto analgésico a través de otros mecanismos. Se cree que el CBD también puede influir en el efecto psicotrópico del THC mediante la modulación del THC de unión al receptor CB1. Sin embargo, todavía no se sabe cuál sería la proporción ideal de THC con respecto al CBD para aprovechar los efectos de modulación del CB1, al mismo tiempo que se mantiene el efecto positivo del THC sobre el dolor. Además, no se sabe si el efecto analgésico que algunos pacientes experimentan como resultado del uso del CBD se deben a la acción farmacológica del CBD o, simplemente, a que el CBD evita el metabolismo de analgésicos usados de forma concomitante. Esto último también se investigará en estos estudios.

Pacientes con dolor neuropático

Los efectos del dolor en los pacientes no se investigarán hasta la segunda parte del estudio, cuando se conozcan los resultados del primer estudio. Esto proporcionará información sobre el índice THC:CBD más efectivo. La segunda parte del estudio tendrá lugar entre un grupo diverso de 200 pacientes con distintas enfermedades que cursan con dolor neuropático. Groeneveld afirma: “Vamos a analizar muy bien por adelantado las formas clínicas de este grupo. Esto significa que queremos saber exactamente cómo se manifiesta específicamente el dolor neuropático en este grupo. ¿Los pacientes tienen los nervios dañados, tienen un trastorno de la personalidad, están deprimidos, padecen trastornos del sueño? Vamos a estudiar todas estas variables.”

Posteriormente, los participantes de un estudio con grupos cruzados recibirán un placebo durante cinco semanas y, tras un período de reposo farmacológico, recibirán tratamiento con canabinoides durante otras cinco semanas, o viceversa. El dolor se medirá en cada período de tratamiento. Groeneveld afirma: “En el caso de los pacientes con analgesia evidente queremos seguir investigando si existe una correlación entre sus variables —como trastornos del sueño, ansiedad o daños en los nervios periféricos— y la respuesta al tratamiento con THC.”

La primera parte del estudio empezará en la primavera de 2021 y Groeneveld espera los primeros resultados para el verano. La segunda parte del estudio con los pacientes con dolor empezará en otoño y durará al menos dos años.

El inhalador dosificador de cannabis permite un tratamiento preciso con cannabis

La administración precisa de tratamiento con cannabis sigue siendo una necesidad pendiente, por lo que los médicos se resisten a recetar cannabis por razones terapéuticas. Un reciente ensayo de viabilidad ha demostrado que un inhalador dosificador de cannabis fabricado por Syqe Medical y con cannabis Bedrocan procesado permite la individualización de regímenes de administración de cannabis. “Este estudio es el primero en demostrar que la sensibilidad humana al THC es considerablemente superior a lo que se había supuesto anteriormente, lo que indica que, si podemos tratar a los pacientes con dosis mucho más precisas, las cantidades de fármaco necesarias serán menores, lo que conlleva menos efectos secundarios y un tratamiento más eficaz en general. La tecnología de administración de fármacos de Syqe también puede utilizarse con opiáceos y otros compuestos que, aunque potencialmente eficaces, están muy asociados a efectos secundarios peligrosos. El lanzamiento de una herramienta para recetar medicación con dosis tan bajas y una resolución tan elevada puede permitirnos lograr resultados terapéuticos hasta ahora imposibles”, afirma Perry Davidson, CEO de Syqe Medical.

De acuerdo con el Dr. Mikael Kowal, coordinador de investigación clínica de Bedrocan International, este resultado es un paso importante en el desarrollo del cannabis como tratamiento eficaz contra el dolor. “El ensayo clínico aleatorizado con placebo de Syqe Medical ha demostrado que un inhalador dosificador de cannabis con cannabis Bedrocan procesado logró la analgesia en función de la dosis en 24 pacientes con dolor neuropático/síndrome de dolor regional complejo (SDRC)”, afirma Kowal. “Los resultados indican que el inhalador puede utilizarse eficazmente para administrar dosis precisas de cannabis de clase farmacéutica que pueden producir un efecto analgésico con cantidades inferiores de THC que en el caso de otros métodos de posología. Será muy interesante comprobar si la reducción del dolor debida a la inhalación de dosis bajas y precisas de THC se mantiene estable a largo plazo. Sin duda se trata de un tema para investigaciones futuras gracias a este prometedor dispositivo.”

Syqe Inhaler
Syqe inhaler

El problema del aceite de CBD

La calidad del aceite de CBD, y de otros productos con CBD, en el mercado global puede variar drásticamente. Desde medicamentos con recetas de calidad farmacéutica hasta aquellos de dudosa calidad e, incluso, directamente peligrosos.

El canabidiol (CBD) ha suscitado un gran interés y, también, inversiones. Esto se debe en parte a que, a diferencia del THC, no es estupefaciente. [1] [2] También se ha reclasificado en una serie de países, permitiendo su uso como medicamento con receta. [3] [4] En el contexto del cambio normativo, el CBD se ha presentado en todo el mundo como un medicamento milagroso, casi una panacea.

El aumento del uso de aceites de CBD, o de cualquier otro producto con CBD, refleja un gran aumento de la automedicación. La tendencia destaca el riesgo de que la población tome dosis elevadas de un medicamento del que todavía sabemos muy poco. [5]

Aceite de CBD

El aumento de los aceites de CBD

“Charlottes Choice” desencadenó una tormenta en internet. El vídeo y la historia se hicieron virales. “La administración oral de CBD redujo los ataques epilépticos de una niña provocados por el síndrome de Dravet.” [6] [7] [8] La atención que le prestaron los medios de comunicación aumentó la demanda de aceite de CBD, [9] mientras que los poderes políticos fomentaron la accesibilidad. [10]

Aunque la información anecdótica disparó el interés en los tratamientos con cannabinoides, la falta de pruebas clínicas no apoyaba la seguridad ni la eficacia. Posteriormente, GW Pharmaceuticals publicó una investigación a fondo que apoyaba el uso de CBD en el tratamiento de la epilepsia resistente (es decir, el síndrome de Dravet y el síndrome de Lennox-Gastaut). Epidiolex™ recibió posteriormente la autorización de la FDA. [11]

Más allá, alejándose del uso para la epilepsia, el CBD ganó terreno para otras enfermedades. Con la gran promesa de su potencial terapéutico, unido a la falta de control normativo, ha surgido un gigantesco mercado mundial (sin control) de productos de CBD. [12]

Los productos no supervisados, o con un control escaso, son un problema tanto para los consumidores como para los pacientes. Es posible que el contenido de cannabinoides no se indique correctamente ni sea comprobado por un laboratorio certificado. Lo productos pueden no tener nada de CBD, mientras que otros pueden contener dosis elevadas de THC. [13] Entre estos productos sospechosos también pueden incluirse los disolventes de fabricación residual y contaminantes como microbios, pesticidas, metales pesados o micotoxinas. [14] Además de suponer una amenaza para los consumidores, la falta de homogeneidad de los productos dificulta la evaluación de los efectos terapéuticos. [15]

Se espera que la demanda de CBD aumente considerablemente si el CBD se aprueba para su uso en productos de bienestar (por ejemplo, lociones, bálsamos, gotas de vía oral) o si se incluye en productos de consumo (es decir, bebidas y otros alimentos). Esta tendencia podría verse impulsada en parte por el poderoso sector del alcohol debido al peso de compañías como Constellation Brands (una empresa de alcohol) y Canopy Growth Corporation (un productor canadiense de cannabis recreativo/medicinal). [16]

¿El aceite de CDB puede causar daño?

Parece haber un consenso general de la seguridad e inocuidad del CBD. Quizás ello se deba al hecho de que no es estupefaciente, junto a su éxito relativo en algunos casos concretos.

En la FDA se está debatiendo sobre este asunto en particular: “Hay muchas preguntas sin responder acerca de la base científica, la seguridad y la calidad de los productos con CBD”. [17] Por lo tanto, si se demuestra que CBD es una sustancia arriesgada, que provoca daños como la intoxicación del hígado, toda la industria que tanto ha invertido en él se verá sometida a un severo escrutinio. Muchas empresas podrían quebrar.

El CBD es un medicamento, por lo que siempre debe consultar a un médico

Si el CBD afecta al sistema endocannabinoide, también puede alterar dicho sistema. También hay muchas incógnitas sobre el CBD, especialmente sobre su uso a largo plazo y en dosis diarias elevadas. [18] [19]

Algunos efectos secundarios del CBD pueden incluir fatiga, diarrea, menor apetito y pérdida de peso. [20] [21] Además, CBD suele ser un tratamiento adicional (se toma con otros medicamentos) y es metabolizado por las enzimas del sistema del citocromo P450 del hígado (CYP450). Al tomarse con otros medicamentos metabolizados por el sistema CYP450, hay posibilidad de que se produzca interacción farmacológica. [22] Por último, se recomienda el ajuste de la dosis en pacientes con insuficiencia hepática moderada o grave, para reducir la sobrecarga del proceso metabólico. [23]

La frecuente “automedicación” constituye un riesgo más allá de que se trate de productos de baja calidad. Debe informarse a los consumidores y pacientes a que pregunten o informen a los profesionales sanitarios antes de utilizar CBD. Los profesionales sanitarios deben sugerir únicamente productos estandarizados, fiables y seguros, preferiblemente con calidad farmacéutica. Esto implica, normalmente, su adquisición en farmacias.

Un aceite de CBD de confianza, o cualquier producto que contenga CBD, debe tener un certificado de análisis (CoA) que confirme el contenido de CBD que se indica en la etiqueta (miligramos por mililitro [mg/mL], y que esté libre de contaminantes. El CoA es emitido por un laboratorio independiente contratado. Pídalo. [24] Un producto de calidad posiblemente también tendrá reseñas en internet, que pueden compararse con el Coa.

La calidad es la cuestión clave del mercado del aceite de CBD

Los productos de CBD pueden adquirirse en línea, se distribuyen a través de canales informales o en la farmacia. En Europa y Estado Unidos, muchos se venden como suplementos nutricionales, y la mayoría de ellos no han sido autorizados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ni el Departamento de Alimentos y Medicamentos (FDA).

El control de calidad y la estandarización son fundamentales. El uso de materiales y métodos de calidad por debajo del estándar, por ejemplo, aumenta el riesgo de variación entre lotes de productos y el potencial de contaminación farmacológica (es decir, toxicidad) [25] [26] [27] [28] [29]. Los productos de buena calidad son fabricados por empresas farmacéuticas, o con formulaciones magistrales. El proceso de fabricación asegura la potencia, pureza y monitorización homogéneas de las operaciones de fabricación. Los productores no controlados no pueden garantizar a los consumidores y a los pacientes este nivel de calidad.

En suma, hay una grave necesidad de confirmación del valor clínico del CBD, así como de regular adecuadamente su calidad y distribución como producto médico potencial.

Referencias

[1] Kowal, M., Hazekamp, A., Colzato, L., van Steenbergen, H., Hommel, B.. (2013). Modulation of cognitive and emotional processing by cannabidiol: the role of the anterior cingulate cortex. Frontiers in Human Neuroscience. 7

[2] Mechoulam, R., Parker, L., Gallily, R. (2002). Cannabidiol: An Overview of Some Pharmacological Aspects. The Journal of Clinical Pharmacology. 42(S1):11S-19S

[3] Por ejemplo, Nueva Zelanda actualmente permite el CBD como medicamento recetado, mientras que Australia está considerando el CBD en dosis bajas como medicamentos exclusivos para farmacia.

[4] A pesar de su uso generalizado, el CBD sigue siendo una droga controlada. La Convención Única de las Naciones Unidas de 1961 incluye el cannabis y sus preparados en la Lista I (extractos y tinturas) y en la Lista IV (cannabis y resina). Teniendo en cuenta que el CBD se deriva del cannabis, es una droga controlada.

[5] Organización Mundial de la Salud (WHO), Cannabidiol critical review report. WHO Expert Committee on Drug dependence. Geneva; June 2018. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[6] Marijuana stops child’s severe seizures. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[7] Charlotte’s Web CBD products: 2020 review. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[8] Charlotte’s Web. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[9] Epilepsy patients flock to Colorado after medical pot gives them hope. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[10] Medicinal cannabis: Victorian families hopeful as state grows crop to treat children with severe epilepsy. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[11] FDA approves first drug comprised of an active ingredient derived from marijuana to treat rare, severe forms of epilepsy. U.S. Food and Drug Administration. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[12] Dance, a. (2019).  As CBD skyrockets in popularity, scientists scramble to understand how it’s metabolized. Nature magazine on November 14, 2019. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[13] Hazekamp, A. (2018). The trouble with CBD oil. Med Cannabis Cannabinoids;1:65–72

[14] Romano, L & Hazekamp A. (2013). Cannabis Oil: chemical evaluation of an upcoming cannabis-based medicine. Cannabinoids;1(1):1-11

[15] Freeman, T., et al. (2019). Medicinal use of cannabis based products and cannabinoids. BMJ 2019;365:l1141

[16] What Constellation Brands’ massive investment in Canopy Growth Corp. means for both companies. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[17] Actualizaciones para consumidores de la FDA. What you need to know (and what we’re working to find out) About Products Containing Cannabis or Cannabis-derived Compounds, Including CBD. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[18] Ibid

[19] Huestis, M., et al. (2019). Cannabidiol adverse effects and toxicity. Curr Neuropharmacol. oct 2019; 17(10): 974–989

[20] Epidiolex. Highlights of prescribing information. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[21] Iffland, K., & Grotenhermen, F. (2019). An update on safety and side effects of cannabidiol: A review of clinical data and relevant animal studies. Cannabis Cannabinoid Res. 2017; 2(1): 139–154.

[22] Lucus, C., et al. (2018). The pharmacokinetics and the pharmacodynamics of cannabinoids. Br J Clin Pharmacol (2018) 84 2477–2482 2477

[23] Ibid

[24] Consulte esta referencia para obtener consejos. Chesak, J., (2019). Reading a CBD label: How to find a quality product. Recuperado en línea el 28 de octubre de 2020

[25] Hazekamp, A. An evaluation of the quality of medicinal grade cannabis in the Netherlands. Cannabinoids 2006;1(1):1-9

En comparación con el cannabis farmacéutico, se ha descubierto que el cannabis no farmacéutico contiene menos cannabinoides, está contaminado con bacterias y hongos y, a menudo, contiene pesticidas, fungicidas o metales pesados.

[26] Bettiol et al. (2019). Galenic preparations of therapeutic Cannabis sativa differ in cannabinoids concentration: A quantitative analysis of variability and possible clinical implications. Front. Pharmacol., 17 January 2019 |

[27] Calvi, L., et al. (2018). Comprehensive quality evaluation of medical Cannabis sativa L. inflorescence and macerated oils based on HS-SPME coupled to GC-MS and LC-HRMS (q-exactive orbitrap®) approach. J Pharm Biomed Anal. 2018 Feb 20;150:208-219

[28] Hazekamp, A. (2018). The trouble with CBD oil. Med Cannabis Cannabinoids;1:65–72

[29] Romano, L & Hazekamp A. (2013). Cannabis Oil: chemical evaluation of an upcoming cannabis-based medicine. Cannabinoids;1(1):1-11

Vapear y vaporización

En los medios de comunicación se ha hablado mucho de los riesgos de vapear. Este artículo Vapear y vaporización analiza las diferencias entre vapear y la administración de cannabis en flor mediante vaporización.

No todos los vaporizadores son iguales

Muchos de nosotros hemos oído hablar de vaporizadores y, al instante, pensamos en los cigarrillos electrónicos o vapeadores. Sin embargo, estos no son los únicos tipos de dispositivos disponibles. Los vaporizadores (como dispositivos médicos) para la administración de cannabis en flor [1] son, de hecho, muy diferentes de los vapeadores o cigarrillos electrónicos. El vapor no contiene nicotina ni lleva sustancias como el propilenglicol líquido o el glicerol, vitaminas o sabores sintéticos. [i] [ii] [iii] Las grandes nubes de vapor socialmente intrusivas de los «cigarrillos electrónicos» no se aplican al uso medicinal del cannabis en flor por vaporización.

Los dispositivos de vaporización no incluyen líquidos, sino cannabis seco, que se calienta mediante un control exacto de la temperatura, lo que libera de manera eficiente los ingredientes activos sin productos tóxicos derivados.

Los dispositivos de vaporización ofrecen a los pacientes un sistema de consumo eficaz, seguro, y fácil de utilizar para el cannabis en flor. [iv] [v] El vapor inhalado contiene THC, CBD y terpenos [2] en cantidades constantes y medibles. El uso de un dispositivo vaporizador de alta calidad evita las desventajas respiratorias de fumar [vi] y de la inhalación de los compuestos de vapeadores líquidos.

Cannabis en flor de calidad farmacéutica

Para que la vaporización sea verdaderamente efectiva, el producto de cannabis que se utiliza debe ser de calidad farmacéutica. El cannabis en flor totalmente estandarizado asegura la composición de la dosificación, la repetibilidad y la capacidad del paciente y del prescriptor de ajustar eficazmente la dosis por titulación. El cannabis en flor de calidad farmacéutica también es necesario desde el punto de vista de la seguridad del paciente: está libre de contaminantes, como microbios, pesticidas, metales pesados y otros compuestos tóxicos, cualidades que hacen que el vapor sea seguro para la inhalación en los pulmones.

Vapear y vaporización

Una vía de administración eficiente

La vía de administración más eficiente del cannabis medicinal es por inhalación. De hecho, la administración por inhalación es una manera rápida de inducir niveles de suero medibles de cannabinoides. [vii]

Un dispositivo médico de vaporización, en comparación con el tabaquismo o el vapeo, [3] reduce drásticamente las concentraciones de compuestos tóxicos como el monóxido de carbono, el amoniaco y los carbohidratos poliaromáticos (CPA). En comparación con el tabaquismo, son posibles mayores niveles terapéuticos de THC, así como una extracción y una distribución constantes y reproducibles del THC. [viii] [ix]

El vapor es rápidamente absorbido por los pulmones, permitiendo que los pacientes titulen efectivamente para optimizar su dosis en función de la gravedad de los síntomas, la tolerabilidad y la evitación de efectos secundarios. El inicio rápido de los efectos del uso de cannabinoides inhalados permite una titulación más sencilla de la dosis, mientras que los productos estandarizados de cannabis permiten a los pacientes administrar una dosis exacta. [vi] [x][xi][xii]

Perspectivas del paciente y la oferta de opciones terapéuticas

Los prescriptores, los farmacéuticos y los pacientes deben conocer las diferencias entre los «cannabinoides para vapear» y el «cannabis en flor para vaporización».

La importancia de la vaporización se subraya en las encuestas sobre el uso de los pacientes. La mayoría de los encuestados informan de puntuaciones más altas de satisfacción (aprobación) con la administración por inhalación. En general, con la planta entera, los medicamentos a base de cannabis herbario recibieron puntuaciones más altas que otros productos que contenían cannabinoides aislados. [xiii] [xiv]

Los pacientes buscan un vaporizador fiable, asequible y portátil para administrar el cannabis en flor. Actualmente se está realizando una investigación dedicada a avanzar la tecnología de administración. Algunos ejemplos de grandes novedades en los dispositivos de vaporización, que utilizan cannabis en flor estandarizado, incluyen el vaporizador Volcano®, el vaporizador Mighty Medic (Storz & Bickel) [xv] [xvi] [xvii] y el inhalador Syqe® (Syqe Medical) [xviii] [xix].  Todos los dispositivos han confiado en el cannabis en flor estandarizado de Bedrocan para sus pruebas de calidad y ensayos clínicos.

Los dispositivos en forma de vaporizador médico, con dosis estandarizadas, subrayan la garantía de calidad, la seguridad y la eficacia. Con estos avances técnicos de administración, fumar cannabis en flor pronto puede ser algo del pasado. Con el respaldo de estudios científicos adecuados, el cannabis en flor se convertirá en una terapéutica aceptable entre pacientes, prescriptores y autoridades reguladoras. [xx]

Pensar en el futuro: decisiones políticas críticas

Debe reconocerse que, con frecuencia, los vapeadores para inhalación de cannabinoides no se someten a ningún tipo de pruebas técnicas o clínicas. Por el contrario, y en comparación, hay diversos dispositivos para administrar cannabis en flor por vaporización que cuentan con sólidos estudios clínicos y técnicos.

En lo que respecta a la administración, las políticas futuras deben ser claras y obvias. Por ejemplo, en Países Bajos, Alemania, Australia y Nueva Zelanda, se disuade activamente de fumar cannabis en flor o no se permite, respectivamente. Pero las directrices clínicas apoyan el consumo de cannabis en flor para inhalación cuando se administra por vaporización.

Aunque hay similitudes entre los métodos de administración —el vapeo frente a la vaporización—, una prohibición absoluta de la inhalación o con dispositivos de vaporización para administrar cannabis en flor no tendría ningún sentido. Esto repercutiría en las opciones de la administración y en las opciones de los prescriptores y los pacientes. También afectaría a su uso válido en los hospitales y hospicios, en los centros de reposo y en los entornos domésticos.

[1] El cannabis en flor de calidad farmacéutica totalmente estandarizado son las flores secas enteras de la planta de cannabis, que se estandariza genética y químicamente, de conformidad con la normativa farmacéutica, con una composición definida de cannabinoides y terpenos. Además, está libre de contaminantes, como contaminantes microbianos (mohos, hongos y bacterias), pesticidas (residuos), aflatoxinas, impurezas y metales pesados.

[2] Los terpenos son uno de los componentes principales del Cannabis sativa. Responsables del aroma de la planta, los terpenos también pueden actuar en sinergia con los cannabinoides. x

[3] Cuando se administra cannabis en flor de calidad farmacéutica.

Referencias

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[xx] Van de Donk, T., Niesters, M., Kowal, M., Olofsen, E., Dahan, A., Van Velzen, M. (2019). An experimental randomized study on the analgesic effects of pharmaceutical-grade cannabis in chronic pain patients with fibromyalgia. Pain; 160: 860–869.

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